Plantas usadas en aplicaciones artesanales o industriales
Las plantas han sido utilizadas no sólo por procurar alimento o medicina sino también para la elaboración de útiles para la vida cotidiana, como tejidos, incluidos sus tintes, cestería, espartería, ebanistería y carpintería o para facilitar otras labores como la curtiduría.
Por sus cualidades fibrosas algunas plantas permiten el tejido directo a partir de sus tallos o ramas o bien su entrelazado para elaborar canastos, cestos y diversos útiles relacionados, así, la caña común se usa en aplicaciones para construcción de toldos, persianas, cañizos, etc, la espadaña y otras especies del mismo género proporcionan a partir de sus hojas la tiras de enea o anea para la confección del asiento de las sillas y otras labores de cestería, las hojas del palmito se usan para la confección de escobas, la madera de castaño, hecha tiras, se usa para confección de cestos; las ramas de avellano también se utilizan en cestería, la retama negra se ha utilizado para la confección de escobas bastas, al igual que las ramas del tamujo y la retama loca; mechas y torcidas de aceites se han confeccionado a partir de los tallos del matagallo, la bardaguera y otros sauces o mimbreras para confección de multitud de utensilios de mimbre, las ramas del atarfe y la gayomba también han sido usadas en cestería y espartería.
La madera de algunos árboles y arbustos son utilizadas para tornear y en distintas labores de ebanistería, como la madera de olivo y acebuche, la del castaño, el acebo, aunque algo difícil de trabajar, o la del brezo blanco. Para la elaboración de mangos de herramientas se usa la madera de fresno, para instrumentos musicales se usa la madera del arce de Montpellier entre otros arces.
Un buen puñado de plantas, debido a las propiedades astringentes de diversas partes, se han utilizado en las labores de curtiduría, como el zumaque, la corteza del granado, las hojas y corteza del castaño, los tallos y hojas del mirto, las hojas y corteza del madroño, la corteza y agallas de la encina, las hojas y agallas de la cornicabra, la corteza del pino resinero, pino piñonero y pino carrasco, etc.
Para teñir los tejidos también se han utilizado numerosas plantas, en numerosos casos ayudadas por mordientes que permiten fijar o incluso mejorar los colores, ya que los pigmentos orgánicos, aunque de tonos muy agradables, son, en
general, poco duraderos. Algunos ejemplos son las agallas de la encina, el alcornoque, el roble y otras especies relacionadas que proporcionan colores grises, castaños y amarillos; las yemas del chopo proporcionan tinte entre amarillo y verde pasando por el beige; los pétalos de la amapola proporciona un color rojo; las flores de la caléndula dan tintes amarillo-dorados; las hojas delcastaño proporcinan el color beige y las cubiertas espinosas de los frutos un color marrón o rojizo; los frutos del endrino un pigmento de color morado; las flores del granado porporcionan el color naranja; la gualda el color amarillo vivo, el helecho común proporciona un color verde; la manzanilla tiñe de amarillo los tejidos; las raíces de la rubia el color rojo intenso; la siempreviva amarilla proporciona colores amarillos; los brotes jóvenes de la zarzamora tiñen de verde fácilmente los tejidos, etc.
Existen muchos más productos obtenidos de las plantas que son con mayor o menor frecuencia utilizados habitualmente, que permiten valorar adecuadamente la riqueza que se tiene en los alrededores, como el corcho del alcornoque, el aceite obtenido a partir de los frutos del lentisco que ha sido usado para alumbrar, la almáciga o mástique obtenidos a partir de exudados del tronco del lentisco, la trementina de Quío, que se obtine por incisiones en la corteza de la cornicabra, trementina del pino albar o la del pino resinero, a partir de la resina, etc.
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